Electrónica Básica: Capacitores

Diversos tipos de capacitores. Vía: Erick Schrader.

Otro de los componentes fundamentales en la electrónica son los capacitores. Un capacitor es un elemento que permite almacenar energía entre sus terminales para luego descargarla. Su construcción es bastante simple y su forma de clasificarlos también. Veamos de que se tratan…

Construcción

Los capacitores, a muy grandes rasgos, son dos placas metálicas separadas por un material no conductor. La forma en que almacenan la energía es mediante un campo eléctrico. A la propiedad de almacenar la energía se le llama «capacitancia». A mayor sea la capacitancia, mayor será la cantidad de energía que se puede almacenar. Así también, dependiendo del material que separe a las placas, será la capacitancia del elemento. Por lo tanto, dependiendo de la construcción del capacitor, podemos clasificarlos en dos tipos, electrolíticos y cerámicos.

Capacitor electrolítico visto por dentro. Via: ScienceSource
Capacitores cerámicos. Vía: Xuansn

Etiquetado del capacitor

Los capacitores electrolíticos se pueden encontrar en el orden de los microfarads y por lo general están etiquetados con una polaridad, la capacitancia del elemento y el voltaje máximo permisible. La polaridad de un capacitor electrolítico se debe respetar, así también el voltaje máximo, ya que de lo contrario explotará.

Los capacitores cerámicos tienen impreso su valor con una codificación similar a la de los resistores de montaje superficial, dos digitos mas un multiplicador. El orden de los capacitores cerámicos generalmente no supera 1 microfarad, y por lo general son de valores muy pequeños.

Capacitor de 220 nF, de tipo cerámico.Vía: Faranaux Electronics

Conclusiones:

Los capacitores permiten almacenar energía, que puede descargarse después cuando se necesite. Los hay de dos tipos principales, cerámicos y electrolíticos. Los cerámicos son de capacitancias más pequeñas, no mayores a 1 uF, cuando busquemos mayor capacidad, usaremos los de tipo electrolítico. Generalmente los de tipo cerámico se usan para acondicionar señales eléctricas y los de tipo electrolítico para fuentes de voltaje y alimentación.